Hoy no entiendo como pasó todo, pero me cabe igual. A las fiestas las inventó un sabio, a las ceremonias los que no sabían que hacer. Tu cuerpo es el lugar perfecto para que yo sepa lo que quiero hacer. Como noches de magia, como noches de sal. Las verdades son tan irreales como la realidad. Hoy no quiero indagar corazones, ni hacer juicio o retrovisión. Si vos el paraíso, yo no creo en milagros, pero qué le voy a hacer...
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