sábado, 8 de enero de 2011

Pasan las horas rosando la locura, preso de mi poesía. Mucho altibajo, pocha llanura, soy ladrón y policía. Caen las gotas sin previo aviso viniendo del mas allá. De un inconsciente ya inmanejable que no me deja vivir en paz. De a poco oxidan esta armadura, difícil de abandonar. Tengo una cita conmigo, que no animo a afrontar. Estoy tan lejos de mi que no alcanzo a ver mi esencia. Pobre de vos, hoja en llamas, te descargo mi impaciencia.

1 comentario:

  1. a veces es mejor zigzaguear un poco antes que vivir en pleno aburrimiento. solo a veces. aunque sea nos permite saber que seguimos vivos.

    ResponderEliminar