sábado, 10 de julio de 2010


Contradiccion, veneno para la razon. Sinceridad, pariente fiel de la verdad. Agua y aceite son en el terreno de la discusión, se llevan mal, como el azúcar y la sal. Odio y rencor, veneno para el pensador. Imparcialidad, madre de la objetividad. La sensación de darle rienda suelta al corazón, sin una previa vuelta, despertá, que ponga el freno de mano así podés llegar entero al mano a mano con la vida, el día a día. La realidad que tiene el que flashea; la otra realidad es más fea pero es de verdad. ¿Y cómo hacer para juzgar correctamente?

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